El **temperamento** se refiere a los rasgos innatos y genéticos con los que nace un perro, su “configuración de fábrica”. Incluye tendencias como la sociabilidad, la timidez, la confianza o la sensibilidad. Investigaciones científicas, como la revisión de 2019 en *Applied Animal Behaviour Science*, confirman que el temperamento es en gran parte hereditario y puede observarse incluso en cachorros. Lee el estudio aquí: [Applied Animal Behaviour Science - Genetic and Environmental Factors in Dog Behavior](https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0168159118304847)
Por ejemplo, un perro con temperamento tranquilo será menos propenso a reaccionar con agresividad, mientras que uno nervioso puede mostrar más ansiedad o respuestas de miedo.
El **carácter** se forma a través de las experiencias de vida, el entorno y la relación humano-perro. Si el temperamento es la base, el carácter es la historia que se construye encima. El carácter es flexible y puede moldearse con entrenamiento, socialización y rutinas diarias.
- El **temperamento** es genético y marca la base. No se puede modificar, pero sí gestionar. - El **carácter** se moldea con el entorno, el entrenamiento y las relaciones. ¡Siempre se puede mejorar!